El cateterismo vesical es un procedimiento que requiere una técnica segura y estandarizada para garantizar la adecuada colocación y mantenimiento de la sonda, disminuir el riesgo de infecciones y prevenir complicaciones. La aplicación de medidas de asepsia, higiene de manos, selección adecuada del dispositivo, mantenimiento del sistema de drenaje y retiro oportuno son fundamentales para favorecer la seguridad, el bienestar y la calidad de la atención del paciente.